30.01.2017 | MM

El Gobierno prefiere avanzar con un decreto para la marina mercante

La intención de decretar un marco de promoción de la marina mercante no reconoce la media sanción que el Senado le dio a un proyecto de ley que, prácticamente, dice lo mismo que el borrador de decreto que circuló en estos días y al que TRADE tuvo acceso.

El latiguillo del "consenso total" permanece incó- lume. Antidemocrática apuesta a que la negación de voces críticas se transformará, mágicamente, en afirmación de una voluntad general. En el fondo, es una imposición simulada.

En favor del gobierno en rigor, del denunciado director de Transporte Fluvial y Marítimo, Gustavo Deleersnyder, quien sería nada menos que la autoridad de aplicación del decreto superador del "manijeado" 1010/04 pueden decirse varias cosas: este sector está postrado hace décadas, y si bien el consenso es deseable, depender del letargo legislativo es un lujo. Cambiemos ya dio muestras de qué hace cuando está urgido: echa mano a los DNU. La marina mercante necesita un marco nuevo. Urgente. Y si no hay acuerdo, las opciones se anulan. Pero, ¿por qué insistir con que hay consenso?

La división también juega en favor del Ejecutivo: muchos prefieren el texto del borrador a la nada. Otros (mayoría) señalan que si la norma no modifica el marco tributario se estiriliza. Si no hay un atractivo impositivo, las inversiones no tendrán incentivo para venir. Lo que no se entiende, incomoda y fastidia al sector armatorial nacional es que no se gratifica al que invirtió en tiempos antieconómicos. Por ejemplo, desaparece la idea de permitirles una capacidad de charteo superior en función de la construcción ordenada en astilleros nacionales. En cambio, se premia el oportunismo advenedizo. El ocasional capital extranjero pesa lo mismo que quien carga una historia de tributación y empleo en el país. 

Hay armadores nacionales que construyeron remolcadores en el país. Fueron un respirador artificial de la industria naval. Pero un nuevo jugador que entró a los empujones y plantó bandera tiene la misma capacidad para ampliar su flota en el país que quien cayó prendado del "compre nacional". 

El borrador, copia del proyecto de Pino Solanas, resolvería cuestiones administrativas, como el ingreso aduanero. Pero, de nuevo, es una solución que no ataca el problema. Y esto es generar un nuevo problema: sacar una norma que debería resolver las asimetrías, pero que ni las trata, es una oportunidad que se deja pasar. 

La idea de sumar flota para que así bajen los fletes es correcta. Hay acuerdo con el objetivo. Pero tiene una lógica dudosa el camino: es como llegar a Uruguay, cruzando el río, en bicicleta. Otra prueba más del voluntarismo político de ciertos funcionarios de Cambiemos: de nada sirve el mejor de los vientos si no se tiene idea del rumbo.
Por Emiliano Galli

Fuente: AMBITO.TRADE

Buenos Aires

16º

Viento:17 Km/h
Humedad:73%
Presión:1020HP

Síganos en
Calendario de eventos
Video
Estadísticas